viernes, 9 de octubre de 2009

Mi confrontación con la docencia

“MI CONFRONTACION CON LA DOCENCIA”
A través de la vida del hombre existen hechos y circunstancia que lo inclinan a seguir un ideal, ya que el hombre no nace se hace, el hombre es producto de su interacción con su contexto histórico-social. Por ello, cada uno de nosotros en cuanto a la profesión que llegó a tener, influyeron circunstancias contenidas en nuestro medio, que cuando se identifica con nuestros objetivos lo desarrolla.
(“Yo soy yo y mis circunstancias y si no salvo a ella no me salvo yo” ORTEGA Y GASSET).
En mi vida han surgido tres profesiones que desee seguir, la primeras fue cuando estaba en secundaria, mi deseo fue ser Químico-farmacéutico, de ello adquirí el gusto por investigar y descubrir; mi segunda opción fue la de ser Sacerdote, de ello adquirí el amor a la humanidad y el deseo de servir a mi prójimo, por último fue la de ser Filósofo, de ello adquirí el deseo de saber y de transmitir mis conocimientos.
Mi contacto con la docencia fue desde que me retire de llegar a ser Sacerdote. Me encontré sin fuente de ingresos y decidí realizar la actividad que convenía a mis aptitudes, habilidades y aficiones, y eso fue la docencia el cual lo desarrolle durante un año, que fue cuando decidí casarme.
De nueva cuenta surgió la necesidad económica, pero ahora una obligación mayor y tuve que retirarme de la docencia y me refugie en una actividad fabril. Sentía que no embonaba en dicha actividad y me decidí en regresar a la docencia, pero me encontré con el problema de que no tenía un documento oficial que me ayudara a ingresar en el nivel Medio Superior, por lo que tuve que buscar una institución que me recibiera y que se acomodara a mis circunstancias. Un familiar que vive en Puerto Vallarta Jal., me invitó a acudir a la Universidad del Valle de Atemajac Jal., que en ese tiempo tenía una modalidad de educación a distancia y que no me exigía realizarla de forma presencial sino semi-presencial y además porque mis familiar me ayudarían económicamente. Para esto yo ya había cursado, tres años de filosofía en el seminario mayor y un año de teología.
Al término de la carrera pude ingresar a la docencia de nueva cuenta en el nivel medio superior en el año 1989 hasta hoy en día.
A partir de esa fecha he puesto en práctica mis aptitudes y aficiones dando a mis alumnos lo mejor que en esos momentos puedo dar, preparando mis clases, investigando las nuevas tendencias filosóficas, cultivando las buenas normas, cultivando los valores fundamentales en cada uno de ellos y por supuesto corrigiendo a aquellos que no las siguen, porque para mi en lo personal la perfección del hombre se haya en la práctica de los valores. Cuando el hombre guie su vida en base a virtudes y valores su vida tendrá un sentido y será más benéfica y cerca de la felicidad.
Trabajar en el nivel Medio Superior es el lugar donde se deben cultivar dichos valores, pues ellos, los jóvenes, son el futuro del mundo, son los hombre que vendrán a cambiar los errores que han llevado al hombre a su perdición y a su destrucción y que sino colaboramos para vencerlos estaremos siendo cómplices de dicha destrucción. Esta actitud del hombre por no llevar los valores a su vida, es lo que ha hecho que existan las diferencias y las discusiones banales entre ellos
("homo hominis, lupus" T. HOBBES)
El joven de bachillerato es una piedra en bruto que debemos de pulir y que si hacemos bien nuestro trabajo podemos obtener de ello una piedra preciosa invaluable.
Durante estos 20 años en la docencia he tenido muchas satisfacciones, pero sobre todo he obtenido parte de mi realización como persona, como ser humano. He llegado a ver salir a muchos de los futuros profesionistas que han de dar a nuestro país lo mejor de sí y que desde su trinchera tratan de mejorar el mundo en que vivimos.
Médicos, Abogados, Arquitectos, Ingenieros, Contadores, Enfermeras, Licenciados en general; en fin hombres y mujeres de bien de bien.
Sin embargo no todo es miel en hojuelas ya que los cambios que se dan en el sistema educativo solo son vistos desde fuera y como un discurso político, pues, cuando se pone en marcha una reforma viene el cambio de sexenio y se rompe con la continuidad, provocando la falta de sistematización del modelo educativo. Se que debe existir un dinamismo en el sistema educativo, pero también se que debe de existir una estructura base que permita hacer los cambios que requieren.
Ante esto y ante los problemas socioeconómicos del país los alumnos del bachillerato no logran concluir sus estudios. Además como son, según su edad, el recurso humano necesario para hacer frente a los problemas económicos de familia, entonces son introducidos en el ámbito laboral. Por eso tanta deserción en este nivel, ya que mientras están estudiando en el nivel básico, la Constitución los defiende, y cuando pasan a bachillerato ya no es lo mismo.
Sin embargo, estas circunstancias deben ser vencidas por el docente de bachillerato a través de su dedicación diaria de servicio, de su compromiso por la actualización continua y por el mejoramiento de su práctica docente.

Ricardo Posada Díaz.

1 comentario:

  1. Saludos Maestro Ricardo:

    Me agrada mucho su comentario respecto al joven de bachillerato, yo no diría que es una piedra en bruto... es como el grafito: frágil, opaco, con poco lucimiento. Pero con el proceso de la escuela y la oportuna PRESIÓN que los docentes ejercen en esa juventud se puede lograr lo mismo que con el grafito preparado a grandes presiones: un diamante.

    Creo que no es coincidencia que en las escuelas con mayor exigencia se obtienen los mejores alumnos, y que digo alumnos, los mejores profesionistas!

    Un gusto que su blog este ya en línea, saludos!

    ResponderEliminar